
4 años despues..
-¡Diana despierta tienes visita!- El cuerpo de Debora, se abalanza sobre Diana haciéndola
despertar de golpe,asustada.
-Au.. Bruta,me has lastimado- Se queja, bostezando aún agazapada.
-Shh,calla y vistete rápido, te esperaré en la cafeteria y me cuentas!- A nuestra pequeña
Diana no le da tiempo a mediar palabra, Debora sale disparada de la habitación como alma
que lleva al diablo, esta se queda en la cama pensativa. ''¿visita?'' Por un instante piensa
que tal vez podría ser su madre.. Pero no,lleva tan solo 2 semanas sin verla.
Decide no pensar,y llevarse una sorpresa. Se levanta y busca la falda de su uniforme,
se para detenidamente a observar las marcas de su brazo,suspira y recuerda la ''pelea''
de anoche entre ella y Marco. Está cansada de sus celos absurdos, pero sobretodo está
cansada de sus cambios de humor, cansada de que nadie se de cuenta como es cuando..
Ellos están solos. Niega para sí, no puede hacer nada,tampoco lo intenta, la adicción que
con el paso del tiempo ha ido creando en ella, es tán fuerte que puede soportar,cualquier trato fisico.. ''Al fin y al cabo, solo han sido unas marcas pequeñas.. No volverá a ocurrir. ''
Se dice para si,mirándose al espejo,sonriendo. Ya no es aquella niña pequeña llena de complejos, ahora se quiere, se ve linda y hermosa, se siente deseada cada vez que pasea
por su colegio, se siente querida..
Pasa una mano por su largo cabello negro,lo recoge en una coleta alta y se abrocha la camisa, algo arrugada de el uniforme. Nunca le ha importado ir demasiado arreglada, prefiere estar cómoda y no tener que pasar calamidades.
En su cara se dibuja una pequeña sonrisa,esconde las marcas de su brazo con varias pulseras y toma dirección.. No sabe muy bien donde, Debora no le ha dicho donde tiene la visita, de todos modos se imagina que estará en el holl de la entrada principal,si seguro que está ahi.
-Pero si es la princesa de las pulseras..- Una mano fría y fuerte,agarra el brazo de esta,haciéndola parar en seco, mientras susurra en su oido, con un pequeño tono de ironía.
-Kevin.. Tengo prisa..- Esta suspira,cierra los ojos y se imagina lo que le viene encima, no puede engañar a Kevin,es demasiado listo.
-¿Por escuchar las disculpas de Marco?.. Que diversión..- Susurra con voz más alta, creando así un escalofrío por todo el cuerpo de Diana, a la vez que se estremece y se aparta un poco de él,negando.
-No fue su culpa...Y ahora si me disculpas,tengo prisa-Susurra con una voz debil y cansada, echándo a correr,dejándo atrás a Kevin que, la mira con cierto brillo en los ojos, con bastante rabia e indignación de no poder hacer nada, está cansado de ser el solitario,de ser al que nadie quiere, de vivir a la sombra de su mejor amigo, de verle dia a dia con la única chica a la que ha valorado y .. Amado,durante 4 años de su vida, en silencio.
Diana disminuye la velocidad,caminando despacio,parándose a respirar profundamente.
Se queda pensativa, Kevin la mira de una forma tan extraña.. Parece que se la quiere comer con los ojos, curioso es,que siempre ha pensado que Kevin era el tipico creido,falso y mal amigo.. Bien cierto es, que ha estado con ella en todo momento, a su manera pero siempre la ha ayudado sin pedirle nada a cambio,cierto es que.. No se valora mucho, por eso ella comprende mejor que nadie su comportamiento, entiende que a pesar de haber estado con muchas chicas, jamás ninguna le ha llenado lo suficiente,por eso las usa.
-Pequeña..- De repente,se escucha una voz trás ella, se queda parada un instante, no es Kevin, no es Marco,no es nadie de ese colegio.. Esa voz cálida, le trae recuerdos.
Se queda parada,sin decir nada mientras el mundo se le viene encima.. No puede ser.. Esa voz,ese olor..no puede ser nadie mejor que..
-Carlos..-
-Si pequeña...- este susurra,adelantándose para mirarla,quedándose completamente boquiabierto y sorprendido. Ya no es una niña, ahora es toda una adolescente ,alta,más delgada más.. Hermosa y bella,que aun habiéndosela imaginado todos estos años de su vida..Se llevó la gran sorpresa, a la vez que sus ojos se llenaban de lágrimas,observando los de ella que, brillaban como el sol en plena luz del dia..
-No pude ser.que..¿que haces aquí?- Esta susurró con una voz apagada,triste.. No podía creer que aquel chico,con quien había descubierto un mundo más allá de los gritos,insultos e amenazas.. Estaba delante, 4 años después,observándola como si de una princesa se tratara.. '' Princesa..'' por un segundo,le llegó una imagen de Kevin a la cabeza, por lo tanto 2 segundos más tarde, a su lado, la imagen de su novio, Marco. Entonces sacudió la cabeza, intentando escapar de esos pensamientos,le miró y desvió la mirada al instante, sin dejarle continuar aquella ''conversación u encuentro repentino'' -Debo irme, debes irte.. Lo siento,esto no puede ser no..no puedes aparecer así de repente y.. y sorprenderme, después de tantos años sin saber de ti, sin saber como estabas sin..sin ..- Pero de repente, las manos de Carlos se posaron sobre sus,ahora sonrojadas mejillas a causa de la rabia e indignación de tenerlo delánte,se acercó a ella y la besó.. La besó despacio juntando sus labios suavemente con los de ella, sin importarle nada.. Importándole todo..
Ella se quedó sorprendida,pero por un instante,nada le importaba.. Estaba en el holl de su colegio besándo a su primer amigo, a su primer amor..
Alargó el beso de una manera dulce y cariñosa,dejándose llevar por el momento.. Por aquellos segundos que, se convertián en un pequeño mundo para ambos.
Pero no todo es bonito.. Bajando las escaleras con un ramo de rosas en la mano que,cae al suelo a la vez que las manos que la sujetaban,se cierran en un puño. Mostrando un gesto de rabia absoluta,les observa Marco centímetros alejados de ambos.
'' ¿Qué pasará ?... ''





